¡Fiesta!

¿A que cuando mejor salen las cosas es cuando la amistad, el cariño y una pizca de improvisación sustituyen a la planficación estrecha y al rigor?

Por eso la “fiesta fin de curso” de Club en una casa privada quedó tan, pero tan cálida, divertida, cariñosa y estupenda. Aunque no pudiera haber caminata antes, porque llovía a mares.

Así que gracias a Mada y a Julio, a los que trajeron comida, a los que guiaron el camino e hicieron de taxistas, a los que llevaron música en lata y a los que buscaron el aparato para poderla oir. A los cocineros y cocineras y a los que salieron del paso en el super del barrio 😉 A los que contaron chistes, a los que hicieron pócimas absurdas, a los del té y el café y a los del tiramisú. A los que regalaron o rifaron cosas, a la premiada Margui por toda su labor y sus desvelos de estos años. A José Luis por las excelentes fotos y el pase de diapositivas (¡ya estás enviando algunas a la Galería del blog!). A los bailongos, a los que nunca bailan pero se ponen un sombrero con mucha gracia 😄 A las manos inocentes. Al perruco paciente (al que no le gustan los sombreros) y al fuego encendido… que calentaba culos.

¡Gracias!

 cropped-comidanavidad2014.jpg