Crónica mojada

Llora la montaña,

no para de llorar

porque el valle la ignora

¡y no se quieren casar!

La cruzan los Pandarines,

sin poderlo remediar.

Semejante desconsuelo…

¡imposible de aliviar!

Al Castañar de El Tiemblo

fuimos a “navegar”

y volvimos empapados

¡con cara de calamar!

(El poemita del amigo Victor Andablogs y las fotos indican claramente quien se llevó el protagonsmo de esta excursión: Doña Lluvia. en competición con nuestras ganas de andar).

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2 comentarios en “Crónica mojada

  1. Je,je! Aunque fallamos en no haber previsto suspenderla a tiempo (cuando ya se anunciaba 50-70% posibilidad de lluvia), pues a veces, un remojon tampoco viene mal. Sobre todo si sacas provecho y disfrute en un entorno de bosques preciosos y compañeros admirables (sobre todo los niños) que dejan a un lado la incomodidad y adversidad meteorológica.

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    • También se puede sacar un buen apalizamiento, un resfriado, reumas variados… ¡pero eso forma parte de la viiida y tampoco es para vivir en un bote de cristal! 😉

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