Mi ruta: por los montes de Wicklow

Valle de los Dos Lagos

Una propuesta de escapada para cuando… para cuando deje de llover por allí 😉

A mi me gustaría recorrer parte del Wicklow Way. El recorrido en sí es muy largo, pues son 127 km considerados duros por los expertos. O sea… Sin embargo, se encuentra en una zona cuyo “micro clima” no es tan expuesto como el de otros escenarios irlandeses más al Norte o el Oeste, donde la altura produce diabólicas combinaciones de frío, ventisca, humedad y poco abrigo. Sin embargo, el “Jardín de Irlanda”, el condado de Wicklow, combina la media y alta montaña con el estar muy cerca del mar (que, recordemos, se ve suavizado por la Corriente del Golfo), bosques ya sean de especies aprovechables para la construcción moderna (allí se tira mucho de la madera laminada y del abeto para la estructura) pero conservando parches de bosque nativo de roble y fresno, además de praderas humanizadas de aprovechamiento agrícola y ganadero. Rios, riachuelos, arroyos y lagos de origen glaciar salpican el terreno. Existe una cosa ubícua en Irlanda -y terreno protegido allí- que es la turbera.En definitiva, es un paisaje bastante variado en un clima muy cambiante, pero no excesivamente frío como puede suceder en la vecina Escocia, que tiene sus montañas más al Norte aún.

Lago de Arriba (Upper Lake) en invierno.

En el condado hay caminos estrechos de montaña con senderos aptos para todo el mundo: lo mismo subidas de mucha risa para caminadores expertos, al igual que caminos para paseos familiares (los Slí Sláinte: “senderos para la salud”) o viejos caminos de peregrinación que aún están vigentes en el contexto de la religiosidad tradicional irlandesa. Otro día os hablaré del Circuito del Valle de San Columcille…El aperitivo del Wicklow Way puede ser alguna de estas caminatas breves y bien señalizadas por uno de mis lugares favoritos: el monasterio de S. Kevin el de los Dos Lagos (Glendalough).

Se puede llegar a Glendalough desde el Wicklow Way por el norte o partir de él en dirección sur, hacia la zona más “suave” del sendero. También se puede ir a Glendalough desde Dublin en un bus, pues se encuentra a unos 50 km de la capital. Se puede pasar un buen dia de verano solamente recorriendo el sitio monástico, incluso si se hace con horario anglosajón (ojito: se cena a las 18/18:30 h. a menos ue uno avise de que va a llegar después). Para realizar los sendros, se requiere diferente tipo de planificación.

Pero como dice el sitio web, El Valle de los Dos Lagos no solamente es un lugar lleno de historia, sino un contacto fácil con las dificultades y características del paisaje y del suelo irlandés.

715-km-wooden-boardwalk

A la turbera le han puesto un tablao para no hundirse. Yo no tuve esa suerte

El verano allí es muy distinto del nuestro. No ya que pueden caer chaparrones inesperados, sino que en cuanto ganas altura hay un viento constante que puede ser muy fuerte en las zonas más despejadas. Y hay partes de suelo permanentemente húmedo: las turberas o bog, una palabra gaélica que ha pasado al inglés con ese significado. Se trata de terreno permanentemente encharcado, en el que una vegetación endémica va pudriéndose poco a poco y formando un sustrato negruzco, que en ciertos sitios, bien seco, se utiliza para combustible.

Además, espinos, zarzas y bardales en general abundan en los senderos. Así que incluso un paseito de 4 km se puede convertir en un chipichof de barro hasta las orejas, o peor: de botas clavadas en la turbera. Pero así es Irlanda, amigos.

O sea: el primer requisito es una información adecuada sobre el terreno a recorrer, además de sobre el clima de la temporada.

Y luego, buenos mapas. Aunque se vaya a recorrer solamente un tramo de 3 días del Wicklow Way es necesario conocer perfectamente las balizas. En otro post más adelante, daré enlaces a quienes tienen más información sobre ello. Por cierto, of course: todos en inglés.

¡Pero, ay! el monasterio de Glendalough, con su torre, sus iglesias paleocristianas y sus portadas románicas, el lago de arriba, el de abajo, La Piedra del Ciervo y el caminito que pasa desde la cascada de Poulanass (suena feo en dos idiomas, pero solamente es “Agujero del Arroyo”) al escondrijo de San Kevin por Teampall Rífert… ¡uysss! Otro dia os hablo de historia de este sitio mágico donde los animales susurraban a los monjes.

Glendalough_Round_Tower

La torre del lugar

Yo he recorrido el sendero familiar que va desde el monasterio paleocristiano de Rífert al monasterio principal y desde éste a los dos restos románicos mejor conservados del enclave, La Trinidad y el Salvador, rio abajo.

También he recorrido parte del Wiclow Way desde Roundwood a los lagos -lo hice con amigos del Camino de Santiago de Irlanda, añorando mucho el chocolate con churros español, porque el dia fue de mucha agua. Luego recorrí desde el lago de Arriba hacia el Camaderry o “Paso del Robledal”, una subida espectacular (también era más joven, eh) que pasa por un pantano-reserva de agua potable, por unas turberas que se ven en esa foto y que termina en los arroyos que llevan a los dos lagos, entrando por el “de abajo”, que es el que está en la parte más cerrada del valle, y llegando al aparcamiento que se encuentra junto al lago “de arriba”, que está en la parte más abierta. Sí, es alrevés.

En las laderas de a la izquierda de la foto de la cabecerca de este post era donde se podían ver las manadas de ciervos que, aunque fueron re-introducidas por los terratenientes ingleses del s. XIX, habían estado presentes anteriormente en la zona hasta el punto de que el santo fundador, San Kevin, tenía a una cierva como fuente de alimento para sus discípulos e hijos adoptivos.

 

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